Durante una semana, los vinos de Jerez se convierten en protagonistas de miles de actividades celebradas en bodegas, restaurantes, bares, vinotecas y espacios culturales de todo el mundo. Catas, menús maridaje, rutas gastronómicas, talleres, cócteles y visitas especiales se unen bajo una misma celebración: la International Sherry Week.
La edición de 2026 tendrá lugar del 2 al 8 de noviembre y será la decimotercera convocatoria de esta gran fiesta internacional. Desde Jerez de la Frontera hasta ciudades como Londres, Tokio, São Paulo, Nueva York o Sídney, profesionales y aficionados volverán a brindar alrededor de unos vinos capaces de acompañar gastronomías muy diferentes.
Pero ¿qué es exactamente la Sherry Week, quién puede participar y cómo se puede disfrutar? Esta guía reúne todo lo que necesitas saber para no perderte una de las fechas más importantes del calendario de los vinos de Jerez.
La International Sherry Week, conocida habitualmente como Sherry Week, es la mayor celebración internacional dedicada a los vinos amparados por las denominaciones de origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda.
Durante siete días, establecimientos y aficionados de numerosos países organizan actividades para descubrir la historia, la elaboración, la diversidad y las posibilidades gastronómicas de estos vinos.
La iniciativa nació en 2014 con el objetivo de acercar los vinos tradicionales del Marco de Jerez a nuevos públicos. Está gestionada por el Consejo Regulador de las denominaciones de origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, después de haber sido creada por un grupo independiente de Formadores Homologados de los Vinos de Jerez.
No se trata de un único festival celebrado en un recinto determinado. La Sherry Week funciona como una gran programación internacional en la que cada participante puede crear su propia experiencia.
La Sherry Week 2026 se celebrará del lunes 2 al domingo 8 de noviembre.
Será su decimotercera edición y contará con actividades presenciales y digitales organizadas en diferentes países. La programación se va ampliando progresivamente a medida que bodegas, restaurantes, vinotecas, hoteles, escuelas de hostelería y particulares registran sus propuestas.
Por este motivo, conviene consultar la agenda oficial varias veces antes de la celebración. Muchos eventos cuentan con aforo reducido y requieren reserva previa.
La Sherry Week se ha consolidado como un gran movimiento internacional alrededor del vino, la gastronomía y la cultura del Marco de Jerez.
Desde su creación se han celebrado miles de eventos en numerosos países y cientos de miles de personas se han acercado a estos vinos a través de catas, maridajes, cursos y otras experiencias.
Su crecimiento demuestra que la Sherry Week no está dirigida únicamente a expertos. Parte de su éxito se debe a la capacidad de adaptar los vinos de Jerez a públicos, cocinas y formatos muy diferentes.
La programación cambia en cada edición, pero suele incluir propuestas muy variadas.
Son una de las actividades más habituales. Pueden ser catas de iniciación, recorridos por diferentes tipologías, degustaciones verticales u horizontales, experiencias a pie de bota o propuestas centradas en vinos de larga crianza.
Una cata introductoria puede incluir Fino, Manzanilla, Amontillado, Oloroso, Palo Cortado, Cream o Pedro Ximénez. Las propuestas más especializadas suelen incorporar vinos de añada, sacas especiales o categorías VOS y VORS.
Restaurantes y bares diseñan platos especiales para mostrar la versatilidad de estos vinos. Durante la semana pueden encontrarse desde pequeñas tapas hasta menús completos en los que cada elaboración se acompaña de un Jerez diferente.
El Fino y la Manzanilla pueden acompañar pescados, mariscos y aperitivos; el Amontillado encuentra grandes aliados en los quesos, las setas y las carnes blancas; mientras que el Oloroso y el Palo Cortado combinan especialmente bien con guisos, carnes y productos ibéricos.
Muchas bodegas aprovechan la celebración para ofrecer visitas temáticas, aperturas extraordinarias, catas a pie de bota o recorridos centrados en determinados vinos y soleras.
Estas experiencias permiten conocer el vino en el mismo lugar en el que envejece y comprender la importancia de la arquitectura bodeguera, el trabajo del capataz y el sistema de criaderas y solera.
La formación ocupa un lugar importante en la Sherry Week. Sumilleres, enólogos, formadores homologados y profesionales de las bodegas imparten sesiones sobre elaboración, servicio, conservación, maridaje o identificación de las distintas tipologías.
También pueden organizarse actividades para estudiantes de hostelería y restauración, competiciones de cata y encuentros dirigidos a profesionales del sector.
El Jerez tiene una presencia creciente en la coctelería. Durante la Sherry Week, numerosos establecimientos crean combinados especiales con Fino, Amontillado, Oloroso, Cream o Pedro Ximénez.
Estas propuestas permiten descubrir una forma diferente de acercarse al vino de Jerez y muestran su capacidad para integrarse en recetas frescas, contemporáneas y muy variadas.
En Jerez y en otras ciudades también se organizan actividades en las que el vino comparte protagonismo con la música, el flamenco, la literatura, el arte o la historia.
Este carácter cultural permite recordar que los vinos de Jerez no pueden entenderse únicamente desde la enología. También están vinculados a un territorio, una arquitectura, unos oficios y una forma de vida.
Las Sherry Rutas son itinerarios que reúnen diferentes establecimientos de una misma ciudad o barrio. Bares, restaurantes y vinotecas preparan catas, tapas, menús o promociones especiales para que el público pueda recorrer varios espacios durante la semana.
Esta fórmula permite descubrir cómo interpreta cada establecimiento los vinos de Jerez y convierte la celebración en una experiencia más abierta, gastronómica y dinámica.
La Sherry Week está abierta tanto a profesionales como a aficionados.
Pueden organizar actividades bodegas, restaurantes, bares, tabancos, hoteles, vinotecas, escuelas de hostelería, sumilleres, formadores, asociaciones culturales y grupos de particulares.
Los eventos pueden ser públicos o privados. No existe un único formato obligatorio: se pueden registrar degustaciones, cenas, cursos, conciertos, cócteles, visitas o cualquier otra propuesta cuyo eje sean los vinos de las denominaciones de origen participantes.
Registrar una actividad es gratuito y cada organizador puede presentar diferentes propuestas relacionadas con los vinos de Jerez y la Manzanilla.
El proceso general consiste en elegir el nombre y el formato de la actividad, indicar la fecha, el horario y el lugar, añadir la información necesaria para reservar e incorporar los datos de contacto.
Una vez registrado, el evento puede aparecer en la agenda y en el mapa oficial de la Sherry Week. La organización también facilita recursos gráficos y materiales para ayudar a promocionarlo.
Aunque la celebración es internacional, vivirla en Jerez de la Frontera tiene un significado especial. Aquí se encuentran las bodegas, las soleras y buena parte del patrimonio que explica el origen de estos vinos.
Con motivo de la Sherry Week y del 140 aniversario de Bodegas Cayetano del Pino, la bodega ofrecerá dos catas horizontales exclusivas a pie de bota.
Durante cada experiencia se degustará una misma tipología de vino en cuatro escalas diferentes de envejecimiento: 2.ª Criadera, Solera, VOS y VORS. Un recorrido especialmente diseñado para apreciar cómo el paso del tiempo transforma, concentra y engrandece los vinos.
La cata de Amontillado tendrá lugar el martes 3 de noviembre, a las 18:00 horas, mientras que la de Palo Cortado se celebrará el jueves 5 de noviembre, también a las 18:00 horas.
Cada experiencia tendrá un precio de 50 euros por persona y un aforo muy limitado de 15 participantes, garantizando una cata íntima, pausada y cercana directamente junto a las botas donde los vinos han sido criados.

Además de las actividades especiales, entrar en una bodega permite conocer directamente el sistema de criaderas y solera, pasear entre botas de roble americano y descubrir las condiciones que hacen posible la crianza de cada vino.
Bodegas Cayetano del Pino, fundada en 1886, ofrece durante todo el año visitas guiadas con diferentes opciones de cata. El recorrido permite conocer su historia, su etapa almacenista, las tipologías del Marco de Jerez y unas soleras especialmente reconocidas por sus Amontillados y Palos Cortados.
Antes de participar en una cata especializada, resulta útil conocer el territorio, la historia, las variedades, los sistemas de crianza y las diferencias entre los distintos estilos.
Una visita a The Sherry Gallery, espacio dedicado a los vinos del Marco de Jerez y al Brandy de Jerez, ofrece el contexto necesario para comprender todo lo que aparecerá después en la copa.
Combinar este recorrido con la visita a una bodega permite disfrutar de una experiencia completa: desde el viñedo, la historia y las antiguas marcas comerciales hasta las botas y los vinos actuales.
Los tabancos forman parte de la cultura cotidiana del vino en Jerez. Durante esta semana pueden ofrecer degustaciones especiales, vinos por copas, tapas maridadas y actuaciones de flamenco.
Una ruta por varios establecimientos es una buena manera de probar diferentes estilos y descubrir cómo cambia el vino según el plato y el ambiente en el que se disfruta.
Las catas a pie de bota, las cenas maridadas y las experiencias con vinos VOS y VORS suelen contar con pocas plazas. Conviene revisar las condiciones de cada actividad y reservar antes de viajar.
En el caso de las catas horizontales de Cayetano del Pino, el aforo estará limitado a tan solo 15 personas por sesión.
La semana es una oportunidad para descubrir que no existe un único tipo de Jerez.
El Fino y la Manzanilla presentan un carácter seco, fresco y delicado. El Amontillado combina la crianza biológica y oxidativa, mientras que el Oloroso destaca por su estructura y profundidad. El Palo Cortado reúne la delicadeza aromática del Amontillado y la corpulencia del Oloroso.
Los estilos Pale Cream, Medium y Cream incorporan diferentes grados de dulzor. Por su parte, el Moscatel y el Pedro Ximénez son vinos dulces naturales de gran intensidad.
No es necesario probarlos todos en una misma sesión. Una buena cata debe permitir detenerse en cada copa, reconocer sus particularidades y comprender por qué cada estilo puede acompañar alimentos diferentes.
No es obligatorio asistir a un gran evento. La Sherry Week también puede celebrarse organizando una pequeña cata en casa.
Una propuesta sencilla consiste en seleccionar tres o cuatro vinos diferentes, servirlos en orden de menor a mayor intensidad y acompañarlos con algunos maridajes:
También se puede preparar un cóctel con vino de Jerez, seguir una cata digital o reunir a varios amigos para comparar estilos.
Se celebrará del 2 al 8 de noviembre de 2026.
No cuenta con una única sede. Se organizan actividades en bodegas, restaurantes, bares, hoteles, vinotecas y otros espacios de numerosos países.
No. Existen actividades para personas que prueban estos vinos por primera vez y otras destinadas a profesionales o aficionados con mayor experiencia.
No. Cada establecimiento u organizador decide si su evento es gratuito o de pago.
Bodegas Cayetano del Pino celebrará dos catas horizontales exclusivas a pie de bota. La primera estará dedicada al Amontillado y tendrá lugar el 3 de noviembre; la segunda se centrará en el Palo Cortado y se celebrará el 5 de noviembre. Ambas permitirán comparar vinos de 2.ª Criadera, Solera, VOS y VORS.
Es muy recomendable. Las visitas especiales, los menús maridaje y las catas a pie de bota suelen tener un aforo reducido. Las experiencias de Cayetano del Pino estarán limitadas a 15 asistentes por sesión.
La Sherry Week es mucho más que una campaña dedicada al vino. Es una celebración internacional que conecta a bodegas, profesionales de la gastronomía, establecimientos y aficionados alrededor de un patrimonio nacido en el sur de España.
Del 2 al 8 de noviembre de 2026, cada cata, visita, menú, cóctel o encuentro será una oportunidad para descubrir la diversidad de los vinos de Jerez.
Vivirla en su propia cuna permite acercarse a esta cultura de una manera especialmente auténtica: recorrer Jerez, entrar en una bodega histórica, conocer sus soleras y terminar la experiencia frente a una copa capaz de reunir territorio, tiempo y tradición.